
El doctor Gutiérrez Félix aseguró que la modernidad de la administración pública esta fundamentada en el desarrollo de la educación de un país, “sino hay una educación primaria y secundaria con la solidez y la profundidad requerida, no habrá administración pública ni eficiente ni moderna en ninguna parte”, refirió.
El funcionario hizo estos planteamientos al ofrecer el discurso de presentación del 3er. Numero de la Revista de la Administración Pública “Modernización de la Gestión Pública” invitado por el Secretario de Estado de Administración Pública, Ramón Ventura Camejo, quien en el mismo escenario también presentó sus memorias de rendición de cuentas 2004-2008.
Euclides expresó que fue la escuela de Eugenio María de Hostos que sentó la base de un concepto racional educativo que daba una burocracia a un país subdesarrollado como el nuestro de un elevado nivel de capacidad que se manifestaba en la forma de escribir y de exponer las ideas por parte de los empleados en los tribunales y de los demás servidores de la administración pública. Lamentó que la firma del concordato con la Iglesia Católica de 1954 descontinuó y desmanteló radicalmente el concepto de esa corriente de pensamiento hostoniano que aseguró no volverá al sistema de la educación dominicana.
Expresó que la administración pública es el instrumento por excelencia para la cristalización de los fines del Estado que se resume en la capacidad de repartir bienestar social entre todos sus integrantes.
Explicó que la administración pública desde su enfoque de ciencia debe ser objeto de debate y discusión permanente a los fines de nutrir su ejercicio no solo de las mejores practicas, sino de las corrientes teóricas y doctrinarias que hoy se discuten en distintas partes del mundo.
En ese tenor, Gutiérrez Félix valoró el trabajo que viene realizando el Secretario de Estado de la Administración Pública, Ramón Ventura Camejo, el cual calificó de loable los esfuerzos para imprimir a la administración publica dominicana principios y técnicas científicas; y enterrar así las prácticas negativas de nuestras instituciones basadas en la improvisación, la cual dijo es una expresión de las características de nuestra composición social.
Coincidió con los planteamientos de algunos autores que consideran que los derechos de la administración publica, deben convertirse en un postulado constitucional, a tomarse en cuenta en una nueva Reforma a la Constitución.